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Análisis

‘Caso Niñera’: no había ni niñera ni caso

“¿Quién repara todo este daño causado desde medios y tribunas?”, se pregunta Ione Belarra, secretaria general del Podemos.

‘Caso Niñera’: no había ni niñera ni caso
Sede de los juzgados de la madrileña Plaza de Castilla

El titular del Juzgado de Instrucción nº 42 de Madrid, Juan José Escalonilla, ha decretado ya el “sobreseimiento libre” del denominado ‘caso Niñera’, una vez “no acreditado el hecho objeto de investigación”. En otras palabras –y en un auto fechado este miércoles–, Escalonilla ha archivado su investigación sobre las extrabajadoras de Podemos Teresa Arévalo y Gara Santana, al no haber detectado ningún indicio de que ninguna de las dos se dedicara en ningún momento a aquello de lo que se les acusaba: cuidar de los hijos de Pablo Iglesias e Irene Montero mientras trabajaban para el partido.

Dicho de otra forma, en el ‘caso Niñera’ –abierto por Escalonilla como una pieza separada del ‘caso Neurona’ y bautizado así por el grueso de los medios de comunicación, que le han dedicado mucha más atención que a su archivo– no había ni niñera ni caso. Ni niñera porque, según reconoce el propio auto del juez instructor, “no consta acreditado” que ni Arévalo ni Santana ni ningún otro entonces trabajador de Podemos, a excepción de los propios padres, se encargara del cuidado de los niños. Y ni caso porque en ningún momento ha existido ningún indicio de lo contrario, sólo acusaciones sin ninguna prueba.

Santana declaró como investigada ante Escalonilla el pasado día 21 en los juzgados de Plaza de Castilla, donde insistió en que nadie le ordenó nunca ejercer de niñera de los niños y en que nunca lo hizo. La extrabajadora de Podemos respondió así a las preguntas de su defensa y del juez instructor, pero no a las de la acusación popular –ejercida por Vox, partido ultraderechista al que se negó a contestar–; la Fiscalía, que ya había enmarcado en una evidente “animadversión hacia Irene Montero” las acusaciones que propiciaron la apertura de la investigación, ni siquiera compareció en el juicio oral.

“He declarado hoy ante el magistrado Escalonilla como investigada, con mucho respeto a la sala en la que he comparecido y a lo que representa el juez que me ha interrogado. Sin embargo, me marcho preocupada por el lawfare que se ha ejercido y ejerce contra partidos y colectivos. Detrás de cada perseguido tanto en Podemos como a nivel particular con procesos judiciales, hay una persona a la que se dificulta su vida y el dolor de sus familias. Gracias a los compañeros de prensa que han cubierto con respeto el día de hoy”, dijo Santana en Twitter tras declarar.

Se demuestra por fin que no había ni niñera ni caso, pero el daño causado a las acusadas y a sus entornos pero también a Podemos –partido que ha sufrido una evidente campaña de acoso y derribo desde instancias económicas, políticas, judiciales y mediáticas prácticamente desde su fundación– ya está hecho, como han denunciado este viernes, también en Twitter, la propia Montero, responsable de Acción de Gobierno de Podemos y ministra de Igualdad, y también Ione Belarra, secretaria general del partido y ministra de Derechos Sociales desde que sustituyera en ambos cargos a Iglesias, la principal pieza a abatir por parte de esa campaña de acoso y derribo.

“El juez Escalonilla archiva el falso «caso Niñera». ¿Cómo se repara el daño causado por esta mentira y esta persecución a mis compañeras Tere Arévalo y Gara Santana, a nuestras familias y amistades, a Podemos? Seguimos, juntas y firmes para cambiar nuestro país”, ha dicho Montero. “Se vuelve a demostrar que era falso otro caso contra los miembros de Podemos. Un abrazo muy fuerte a Teresa Arévalo y Gara Santana por todo lo que han tenido que aguantar durante este tiempo. La pregunta ahora es: ¿quién repara todo este daño causado desde medios y tribunas?”, ha añadido Belarra.

Teresa Arévalo y Gara Santana también se han manifestado este viernes en Twitter. “Se archiva hoy lo que era una persecución política y judicial desde el primer minuto. Se archiva después de aguantar dos años en los que me han destrozado la vida. ¿Quién repara el daño? He tenido que aguantar que vayan periodistas a la puerta de la casa de mis padres, que se publique la vida de mi familia, la mía. Soportar durante dos años que te llamen «niñera» en toda la prensa. Llevo toda la vida militando. Soy dirigente de Podemos y tengo la mejor de las suertes de trabajar codo a codo con mi compañera y amiga Irene Montero. Esta causa era contra ella, contra las que estamos con ella, y para desprestigiar los avances del feminismo. Solo espero que todos los medios de comunicación que me han machacado estos dos años publiquen ahora de la misma manera el archivo de esta causa sin pruebas y de esta persecución política”, ha dicho Arévalo. “¿Quién repara el daño, me pregunto yo también, a mi madre, mi familia, mis amigas, la propia militancia, el daño a este partido, a la justicia y la democracia? Gracias por no dudar de mí. Gracias por todo el apoyo”, ha añadido Santana junto a una imagen suya con Montero.

Una vez demostrado que en el ‘caso Niñera’ no había ni niñera ni caso, la pregunta –retórica– en la que coinciden Irene Montero, Teresa Arévalo y Gara Santana –así como Ione Belarra– es precisamente la de quién repara ahora el daño causado a ellas y a sus entornos pero también a Podemos, un daño que –en este caso y en tantos otros– las cuatro saben imposible de reparar.

En el caso de Podemos y sus dirigentes –aunque esto no es exclusivo de Podemos y sus dirigentes, pues cualquiera que haya osado cuestionar ciertos pilares del régimen del 78 ha estado expuesto a sufrirlo–, el procedimiento habitual es el siguiente: la justicia abre una investigación basada en acusaciones de lo más pintoresco y que acabará teniendo que cerrar por falta de indicios, pero entre que la abre y la cierra pasan meses o incluso años que son aprovechados, por los partidos de (ultra)derecha y por el grueso de los medios de comunicación, para desgastar todo lo posible a los acusados y a su partido.

Toda la cuerda posible al ‘caso Niñera’ mientras la justicia lo mantuvo abierto le han dado diarios y digitales de la (ultra)derecha como ‘ABC’, ‘El Mundo’, ‘La Razón’, ‘OKdiario’, ‘ESdiario’‘The Objective’, o ‘Libertad Digital’, pero también el duopolio audiovisual –sobre todo, Antena 3 (la cadena más vista de Atresmedia) y Telecinco (la cadena más vista de Mediaset)– e incluso una RTVE cuyos Servicios Informativos controla el PP cada vez de forma más indisimulada. Con mención especial a laSexta –cadena, dirigida por Antonio García Ferreras, que se presenta como “de izquierdas” aunque se trata de la otra cadena generalista de Atresmedia, junto a Antena 3–, de cuyos platós son habituales los directores de ‘La Razón’, Francisco Marhuenda; ‘OKdiario’, Eduardo Inda, o ‘ESdiario’, Antonio Martín Beaumont. Aunque, cuando la justicia acaba teniendo que cerrar una de sus investigaciones sobre Podemos –como ha sido el caso del ‘caso Niñera’, donde no había caso– en laSexta se compungen un tanto por el daño causado, que para eso son “de izquierdas”.

Sólo deteniéndose en la relación de ida y vuelta entre los medios y la justicia y la justicia y los medios se puede entender la naturaleza de casos como este, siempre que no se pierda de vista el poder político –PP y Vox han utilizado este caso políticamente en general y electoralmente en particular (como suele pasar con estos casos, el ‘caso Niñera’ fue puesto en marcha poco antes de unas elecciones; en este caso las autonómicas del 4 de mayo del pasado año 2021 en la Comunidad de Madrid) y al partido ultraderechista se le ha permitido personarse en él como acusación popular– y por supuesto el poder económico. No es cuestión de jueces concretos –que también– ni de periodistas concretos –que también–, cada día es más evidente que se trata de algo estructural, como ha podido comprobar cualquier organización o dirigente que haya osado cuestionar ciertos pilares del régimen del 78. En cuanto a la pregunta –retórica– de quién repara el daño causado en este caso a Pablo Iglesias, Irene Montero, Teresa Arévalo o Gara Santana, la respuesta es tan evidente como inquietante: nadie.

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1 Comentario

1 Comentario

  1. AbuJavi

    30 de julio de 2022 10:42 at 10:42

    No habi no ca ni niñera, pero hubo muchas portadas y aperturas de informativos y muchas horas de tertulias de los cloaqueros. Y mucha difamación por parte de la derecha ultra y la ultraderecha. Ahora todos ellos callados como p***s, ellos don los que prostituyen la democracia.

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