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Análisis

El mayor quebradero de cabeza de Feijóo

El mayor quebradero de cabeza de Feijóo
Isabel Díaz Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez y Alberto Núñez Feijóo; detrás, la sede central del PP, en la madrileña calle Génova

Miguel Ángel Rodríguez ‘MAR’ se convertía este miércoles en tendencia en la red social Twitter, y es que no pasa desapercibido que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y su jefe de Gabinete constituyen ahora mismo el mayor quebradero de cabeza de Alberto Núñez Feijóo, el presidente del PP, partido en el que parecen no haber desaparecido del todo las tensiones –entre Ayuso y MAR por un lado y Génova por el otro– que precipitaron el golpe de mano que desembocó en la sustitución de Pablo Casado por precisamente Feijóo como presidente del PP. De hecho, Ayuso acumula ahora más poder que el que acumulaba en la etapa de Casado, pues a su cargo institucional de presidenta autonómica suma ahora el cargo político de presidenta del PP de la Comunidad de Madrid, con despacho en Génova.

Probablemente no haya muchas diferencias políticas de fondo entre Ayuso y MAR por un lado y Feijóo por el otro, el problema del gallego es que la madrileña y el vallisoletano, quien fuera secretario de Estado de Comunicación y portavoz del Gobierno del PP de José María Aznar, se sienten a gusto con una etiqueta –la de ‘derecha trumpista’– que se han ganado a pulso, mientras que Feijóo ha aterrizado en Génova con una etiqueta –la de ‘moderado’– que no acaba de casar con las formas de Ayuso y MAR. ¿Podría pegar un puñetazo encima de la mesa? Podría. Pero quizás no le convenga perder de vista dónde acabó Casado, cómo y por qué.

El Consejo de Ministros aprobaba este lunes y el BOE publicaba este martes un real decreto de medidas de ahorro y eficiencia energética que obliga a no subir de 19 grados la calefacción en invierno y a no bajar de 27 grados el aire acondicionado en verano en edificios públicos y comercios o a apagar todas sus luces a partir de las diez de la noche. La norma es de obligado cumplimiento –desde una semana después de su publicación en el BOE hasta el 1 de noviembre del próximo año 2023– en todo el Estado, pero ya se ha encontrado con la oposición de Ayuso, que este lunes aseguraba en su perfil de Twitter que, en la comunidad autónoma que preside, el real decreto “no se aplicará”, porque “provoca oscuridad, pobreza, tristeza”.

El problema para Feijóo es que, hacía sólo 11 días –el pasado 21 de julio–, él mismo consideró “imprescindible” la puesta en marcha de medidas de ahorro y eficiencia energética. “Me parecen bien los planes que señalan límites al consumo de aire acondicionado en verano y a la calefacción en invierno; debemos bajar el consumo innecesario y pactar con los ayuntamientos un ahorro en alumbrado nocturno en los municipios con el objetivo de estar preparados ante eventuales cortes o disminuciones de energía”, respondió el presidente del PP a los medios, preguntado sobre la propuesta que la Comisión Europea que acabaría saliendo adelante el pasado 26 de julio –cinco días después de las declaraciones de Feijóo y seis antes de la aprobación del real decreto–, cuando los ministros de Energía de los Estados de la UE alcanzaron un acuerdo político para reducir un 15% el consumo de gas por la guerra de Ucrania.

Las diferencias saltan a la vista, aunque unos y otros –la Dirección estatal del partido, que preside Feijóo, y el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que preside Ayuso– han optado este miércoles por rebajar la tensión; eso sí: dejando claro que mantienen sus posiciones. En nombre del gallego lo ha hecho el coordinador general del PP, Elías Bendodo; y en nombre de la madrileña, el vicepresidente y portavoz del Ejecutivo autonómico, Enrique Ossorio.

Así, Bendodo ha reconocido en TVE que el PP no es “monolítico”, ha asegurado que el partido entiende el “enfado” de Ayuso y ha calificado el real-decreto de “imposición”, aunque ha destacado que “estamos en una situación compleja, complicada, no sólo en España sino en toda Europa, con una crisis energética emergente que está complicando la situación actual y la situación de los próximos meses” y ha avanzado que “el sentido común se va a aplicar”.

Por su parte, Ossorio ha avanzado en Telecinco que en la Comunidad de Madrid “sí se aplicarán” las medidas del real decreto que sean competencia del Gobierno central pero “no se aplicarán” las que sean competencia del Ejecutivo autonómico, y en este sentido ha asegurado que las “competencias en comercio” no son centrales sino autonómicas y, aunque ha reconocido que los compromisos con la UE “hay que cumplirlos”, ha insistido en el rechazo de la Comunidad de Madrid al apagado de todas las luces de los comercios a las diez de la noche, concediendo –eso sí– que “no es lo mismo” Madrid capital que “un municipio más pequeño”.

“Cuando las leyes se dictan, son de aplicación”

Precisamente el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid –de coalición de PP y Cs con el apoyo de Vox– se ha alineado este miércoles con las posiciones de Génova frente a las de Ayuso y ha avanzado que cumplirá con el real decreto, aunque lo ha tildado de “frívolo”. “Cuando las leyes se dictan, son de aplicación, porque son un pilar fundamental del Estado de derecho”, ha advertido Engracia Hidalgo (PP) en declaraciones a los medios tras ser preguntada precisamente por las palabras de Ossorio. La concejal de Hacienda ha recordado asimismo que la “ejecución” de la norma corresponde a la Comunidad de Madrid y ha asegurado que desconoce si la comunidad autónoma presidida por Ayuso dispone de “medios” para llevarla a cabo.

Las fricciones en el seno del PP tampoco han pasado desapercibidas en los socios del Gobierno de coalición, como han demostrado este miércoles la ministra de Justicia, Pilar Llop (PSOE), y la secretaria de Acción Institucional de Podemos y directora general del Injuve, María Teresa Pérez.

Preguntada en TVE por la posición de Ayuso –cuyo Gobierno ha amenazado con recurrir el real decreto ante el Tribunal Constitucional–, Llop ha calificado de “realmente impresentable que la presidenta de la Comunidad de Madrid haya hecho unas manifestaciones en contra de Europa y en contra de las políticas europeas” y ha destacado la importancia de que Feijóo “ponga orden en su partido”. “Evidentemente, lo que estamos viendo es que sigue habiendo problemas de liderazgo en el Partido Popular”, ha añadido.

Por su parte y en una entrevista con Europa Press, María Teresa Pérez ha tildado de “irresponsable” a Ayuso, de quien ha dicho que “despilfarra energía porque desprecia el sufrimiento de los ciudadanos”. “De hecho, diría que Ayuso se preocupa demasiado por los turistas y muy poco por los madrileños de la Cañada Real, a los que deja sin luz en los peores momentos”, ha añadido antes de destacar que en realidad la posición de la presidenta de la Comunidad de Madrid está en la línea del propio PP, partido que “sistemáticamente” vota en contra de “todas las propuestas y medidas que benefician a la mayoría social y al cuidado del planeta”.

Sobre Feijóo, la secretaria de Acción Institucional de Podemos ha dicho que, al permitir que “personajes como Ayuso estén diciendo auténticas barbaridades” –en este caso, sobre las medidas de ahorro y eficiencia energética–, el presidente del PP vuelve a demostrar que “no es moderado”, por mucho que siempre se le haya presentado como tal. En este sentido, Pérez ha insistido en que Feijóo “siempre dice que apoya las medidas de sentido común”, pero al final hace “lo contrario”, como “el PP de siempre”, que ahora “ha dejado claro que su objetivo es acabar con el Gobierno de coalición y echar a Unidas Podemos”.

Efectivamente, el gallego llegó a Génova con la encomienda principal de acercarse al PSOE para intentar alejarlo todo lo posible de sus socios de gobierno y también de socios de investidura como ERC o EH Bildu. En cuanto a las tres (ultra)derechas, con Cs refundando la nada y con Vox desinflándose en las encuestas y convertido ya en un polvorín, podría parecer que la plaza de Colón –en la que desemboca precisamente, por el sur, la calle Génova– está a punto de quedar expedita para Feijóo. Sin embargo –y como en su día Casado, aunque Casado no era gallego sino de Palencia–, parece que el principal obstáculo, y sin duda el mayor quebradero de cabeza, lo tiene en su propia casa.

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1 Comentario

1 Comentario

  1. Mohicano mohicano

    4 de agosto de 2022 09:40 at 09:40

    Yo creo que Feijoo, con estos dos tiburones, está perdido. Que prepare las maletas de vuelta a su Galicia natal, o que asuma que tendrá que someterse. Porque contra estos dos no puede
    Aunque, tal vez un golpe de suerte ……

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