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El problema no es Celia Villalobos

No hay mejor carta de presentación de un político que su trabajo y el número de años dedicados a la política. En el caso de la señora Villalobos, la cuenta le ha salido redonda. Diez legislaturas viviendo de la política en el Partido Popular. Ha sido ministra de Sanidad y Consumo, alcaldesa de Málaga y ha ocupado diversos cargos de responsabilidad en el Congreso de los Diputados y en la estructura orgánica de Alianza Popular (sí, de Alianza Popular y posteriormente del PP). Ha sido portavoz adjunta en la cámara baja y presidenta de la Comisión del Pacto de Toledo.

La Celia Villalobos maleducada, grosera y faltona no es un producto reciente. Siempre lo fue, y así lo cuentan quienes la han tratado de cerca. Su paso por los programas de televisión tampoco es algo reciente. De hecho, desde muy joven empezó su andadura mediática de la mano de Jesús Hermida en los años 90. A partir de ahí y hasta 2019 año en el que anunció su retirada de la política activa coincidiendo con la disolución de las Cortes Generales el 5 de marzo.

Si algo le ha acompañado fielmente en toda esta andadura, han sido las polémicas en las que se ha visto envuelta. Algunos ejemplos: En 2007 fue grabada a la salida del Parking del Congreso de los Diputados esperando a que saliese su coche oficial mientras gritaba a su chófer ¡Vamos Manolo!. Posteriormente se refería a él de esta manera: “No son más tontos porque no se entrenan”. En 2011 se enzarzó en un debate con Pilar Rahola llamándola “cerda ruin”. Ese mismo año en la Junta de Portavoces del Congreso se refirió a las condiciones de contratación del personal discapacitado como “el tema de los tontitos".

En 2015 con el inicio del Procés, comparó a Artur Mas con Franco, advirtiendo a los catalanes independentistas que les podía pasar “como a los andaluces que tuvieron que salir de Andalucía por culpa de un nazi, de un fascista que fue Franco”.”

Ese mismo año fue pillada jugando al Candy Crush en su iPad durante la intervención del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el transcurso del debate sobre el estado de la nación siendo ella vicepresidenta primera del Congreso de los Diputados y presidiendo ella la sesión.

Pero quedémonos con dos declaraciones suyas. El pasado año Celia afirmó en relación a la violencia vicaria a raíz del asesinato de Anna y Olivia, que “las mujeres no somos víctimas”. Y ayer mismo, dijo en relación a Pablo Iglesias que “si hace falta te echo una mano con los niños porque tu mujer te hace muy poquito caso” y se preguntaba " ¿Y los dientes qué has hecho con ellos porque estás mucho más guapo?”.

El problema no es que Celia Villalobos sea una señora con malos modales y con una ideología muy de derechas. El problema es quien permite que se siente en programas televisivos a insultar mientras se le ríen las gracias. El problema es ese periodismo que lejos de condenar estos hechos y disculparse, la volverán a llamar. Ayer fue en Mediaset, y mañana será en la televisión pública, donde, por cierto, ya estuvo como participante de Masterchef.

En tiempos de la espectacularización de la política, y donde los bulos y la desinformación campan a sus anchas, urge ponerle un cordón sanitario no sólo a quienes difunden mensajes fascistas y de odio, sino también a quienes dan cabida a esos mensajes, y por supuesto también a quienes vienen a insultar y difamar. Menudo ejemplo damos a nuestros hijos, si permitimos que esos mensajes se normalicen. Más educación y menos periodismo faltón.

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7 Comentarios

7 Comments

  1. Lucía Draín

    26 de enero de 2022 12:42 at 12:42

    Efectivamente, Ricardo Mejide y los directivos que se esconden tras él son los culpables de que una basura como Villalobos tenga tribuna.

    Las élites de los jueces y periodistas están destruyendo la democracia en todos los rincones del planeta.

  2. Enrique Añino Cañal

    26 de enero de 2022 12:48 at 12:48

    AXIOMA: unas verdades muy evidentes, que por sí sola no necesitan demostración ninguna.
    Pescadera corralera malagueña y boquerón, por la boca muere el pez; vulgo del pueblo sano y llano «Tapaculos», eso vende la peculiar prenda «La de las Vacas Locas», mediática, metida con calzador por el «Faraón Aznar Estigmas Sátrapas».

  3. mochuelillo

    26 de enero de 2022 13:24 at 13:24

    No,el problema no es villalobos,el problema es que parece ser que la mayoría de la gente solo tiene lo básico de la vida de una ameba,comer,joder y cagar.

  4. Enrique Asenjo cobos

    26 de enero de 2022 13:50 at 13:50

    La señora Villalobos es una indigente moral e intelectual,pero lo lamentable esque está basura de personas tengan voz en los medios de comunicación.Señor Risto tu programa no es mas que un estercolero y tú eres escoria al permitir estás barbaridades.Como no pueden con Pablo ni intelectualmente ni moralmente usan los más bajo que se puede usar : utilizar a sus hijos.

  5. julian diaz garcia

    26 de enero de 2022 18:23 at 18:23

    a este personajillo le pregunto¿Cuando paso la sanidad a ciertas autonomias que era ministra de sanidad, dejo la caja vacia que algunos proveedores tuvieron que esperar un año para poder cobrar,¿porque no habia dinero?

  6. Mohicano mohicano

    27 de enero de 2022 21:17 at 21:17

    Tengo entendido que esta ex-política empezó su carrera en la Liga Comunista Revolucionaria. No concibo un viraje tan redondo y tan ocultado (si fuera verdad). ¿Podría algún periodista amigo darnos alguna noticia al respecto?

  7. SANTIAGO zamora

    29 de enero de 2022 09:23 at 09:23

    Nunca más Cuatro en mi dial televisivo.

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