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Deporte

El proyecto de Tegla Loroupe, hoy en Diario Tokio 2021

Durante la década de los 90 y del 2000 la keniana Tegla Loroupe se convirtió en una de las atletas más exitosas del mundo, estableciendo récords mundiales en 25kms, 30kms y maratón. Nacida en un área de conflicto en donde la gente luchaba continuamente por los recursos, eran y son las mujeres quienes más sufren por todo ello.
Desde muy joven Tegla se dio cuenta del enorme potencial que tenía: la posibilidad de aportar riqueza a su familia a través del deporte y la educación. En una entrevista posterior, la keniana llegó a afirmar que "siempre pensaba en qué hacer para reunir a las comunidades para que hablaran y se apreciaran mutuamente".
Con el tiempo puso en marcha su "Peace Foundation" que trata de forjar vínculos entre las tribus, reduciendo la tensión y fomentando la interacción a través de las fronteras. Su éxito se basa sobre todo en la "Tegla Loroupe Peace Academy", inaugurada en 2012. Una escuela que se dedica a la educación, al deporte y la unión, defendiendo la paz y la cooperación entre las comunidades. Embajadora del Deporte de la ONU, ha viajado por todo el mundo estando presente en los conflictos de Darfur en China, o en Egipto, Turquía y los refugiados de Sudán. Los refugiados siempre han estado en el corazón de Tegla.

Por este motivo, y gracias al COI, pudo crear el Equipo Olímpico de Atletas Refugiados en el año 2015. Su misión es buscar, con el apoyo del gobierno de Kenia, atletas desplazados de los campos de refugiados de la ONU para que entrenen juntos superando prejuicios culturales.Estos días en Tokio se puede ver a Tegla Loroupe. Junto a ella está el Jefe de Misión Adjunto Olivier Niamkey del COI y a Stephen Pattison de ACNUR. Gracias a las becas otorgadas por el COI a través de Solidaridad Olímpica, 56 atletas refugiados de 13 países han estado entrenando con la esperanza de llegar al equipo olímpico de refugiados, representando a doce deportes, entre ellos el atletismo.

Tachlowini Gabriyesos es uno de estos atletas. A sus 23 años es uno de los talentos más interesantes de este equipo que participará en la última prueba del calendario olímpico, la más emblemática, la maratón.

Gabriyesos tuvo que huir a los 12 años de Eritrea, pero su pasión por el atletismo siempre estuvo presente. Su trágico viaje a través de su Eritrea natal, hacia el norte, atravesando Sudán y Egipto, le llevó a Israel, atravesando el desierto a pie. En la actualidad vive en Tel Aviv, donde entrena con el club Emek Hefer gracias a una de estas becas. En marzo de 2021 se convirtió en el primer atleta refugiado en conseguir una marca de clasificación olímpica para los JJOO de Tokio. Una gesta enorme para una vida llena de dificultades.

Su premio, el que probablemente tanto tiempo soñó cuando dormía en aquellos lugares tan siniestros en Sudán o Egipto, o pasando largas noches al raso en aquel desierto , imaginando correr sobre una pista junto a los mejores atletas del mundo, por fin se ha hecho realidad. La semana pasada, junto a Yusra Mardini, nadadora y Embajadora de Buena Voluntad de ACNUR, encabezaba como abanderado la delegación del Equipo de Refugiados.

La historia de Gabriyesos es la historia de cualquier niño que hoy en día huye de la guerra

Y estos son los datos: más de 30 millones de niñas y niños en todo el mundo han sido víctimas de desplazamientos forzosos a causa de violencia y la guerra. Unas 141.500 personas refugiadas y migrantes (1 de cada 4 son niños) han llegado a Europa por tierra y mar. En 2018 se estima que más de 2270 personas murieron intentando llegar a Europa a través del mar Mediterráneo. Pero son estimaciones. Las cifras reales podrían ser aún mucho mayores.

Y Tegla Loroupe sigue trabajando para que esta realidad sea, en la medida de sus posibilidades, algo diferente. "Los refugiados son personas, personas muy resistentes. Han tenido vidas muy duras, y pese a todo, siguen en pie".
Su gran legado, la construcción de un Equipo Olímpico de Refugiados, representa el más grande gesto de dignidad que existe.

En la maratón, en la última prueba del calendario olímpico de Tokio 2020 compite un atleta, su nombre Tachlowini Gabriyesos, y por encima de cualquier bandera, nos representa a tod@s. Es el resultado del proyecto Tegla Loroupe.

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