fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LÚH! NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Opinión

Frente a las cavernas: derechos, derechos y más derechos feministas

Hace poco más de dos años que debatimos en las Cortes de Aragón una iniciativa de la ultraderecha donde básicamente pedían que se persiguiera a las mujeres que fueran a abortar para que no lo hicieran, que se les obligara a escuchar en el momento previo a la irrupción voluntaria del embarazo el latido del feto para mermarles moralmente y de este modo que continuarán con un embarazo que por múltiples razones la mujer no quería o podía seguir. Cuando debatimos en sede parlamentaria tal iniciativa las fuerzas progresistas le pusimos freno y el impulsó al gobierno aragonés no llegó, pero ¿y si un día la derecha gobierna en Aragón y llevan a cabo medidas como estas? El miedo se ha hecho realidad en Castilla y León y la fuerza fascista en el ejecutivo ha consumado los deseos que vía e-mail llegaron en su día a todas las comunidades autónomas desde Madrid: “Castilla y León obligará a los sanitarios a ofrecer a las mujeres que quieran abortar escuchar el latido del feto”. La esperanza de no llevarla a cabo queda en manos de un PP cómplice de tales propuestas de VOX, pudiendo hacer que semejante titular quede únicamente en eso: una rueda de prensa antojada por fascistas para demostrar nuevamente que se quedaron en las cavernas. La esperanza queda en la moral progresista de las y los profesionales, en su buen hacer para no llevar a cabo la moral conservadora y eclesiástica desfasada de los neandertales o, en última instancia, en los tribunales por la vulneración de uno de nuestros derechos básicos de las mujeres.

El aborto se convirtió hace unos años en un derecho esencial para todas nosotras, una conquista política y social que supuso un avance en nuestras libertades. La lucha feminista creó un hito y demostró que somos un país adulto para asumir políticas propias del siglo en el que estamos. Es ahora cuando nos topamos con medidas que no solo ponen en peligro estos avances desde los
servicios públicos sino que coaccionan a las mujeres, vulneran sus derechos adquiridos y merman sus capacidades éticas, morales y psicológicas. Posicionan a una mujer en un duro proceso, en una situación de infantilización, queriendo hacer que la duda, el rechazo a sí misma o incluso el odio infundado sea el que prevalezca sobre algo tan poderoso como personal que no es otra cuestión que
la capacidad de decidir sobre sí misma, sobre su propio cuerpo y sobre su propia vida. Y es ahí donde las políticas de las derechas intentan retrotraernos hacia un pasado mucho más oscuro demonizando avances fundamentales, disputando una vez más la defensa de la vida. Cuestionan cómo queremos dar a luz o no, cómo nacemos, cómo nos desarrollamos, amamos, follamos o nos divertimos.

Su mirada inquisidora y sus políticas pre-democráticas polemizan con aquello por lo que nos apetece reír o llorar, vivir y sí, también morir. Porque quienes hoy quieren reabrir el debate sobre el aborto son las mismas mentes chiquititas que en su día cuestionaban y votaban en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo o contra la Ley de la Eutanasia. Los avances sobre el derecho a la salud sexual y reproductiva de las mujeres garantizan no solo el poder decidir qué queremos hacer sobre nuestros propios cuerpos si no que salvan nuestra salud, nos posicionan en un espacio de
seguridad, de acceso a la sanidad pública para poder dotarnos de una atención de calidad. Lo hemos coreado las feministas a lo largo de todo el mundo en las últimas décadas: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir” y es ahora cuando no debemos ni podemos dar un paso hacia un plano lleno de machismo, desconocimiento, retrogradismo y misoginia.

Los avances legislativos a lo largo de los últimos meses gracias al trabajo del Ministerio de Igualdad tripulado por Podemos sobre el derecho a decidir de forma adulta y autónoma por las mujeres sobre la salud sexual y reproductiva, genera un revulsivo machista hacia aquellos que van en contra de un feminismo imperante en el pensamiento de nuestro país, y es que gracias no solo al plano
legal e institucional, que es importante, si no al movimiento feminista que es fundamental, se ha alcanzado un horizonte de derechos que ha constituido un sistema público sanitario que protege y guía en educación sexual y reproductiva.

Y ahora, mientras una vicepresidencia vacía en Castilla y León se aferra por no salir de su mente en blanco y negro y ladra, ladra contra las mujeres y ladra contra nuestros derechos adquiridos por la lucha de muchas que nos precedieron, nosotras seguiremos protegiendo nuestros pasos, dejando huella en las instituciones, avanzando en las calles, juntas, sin ningún tipo de moral impuesta ni con remordimientos adquiridos, continuaremos alzando nuestros pañuelos verdes para volver a decir alto y claro que aquí estamos las feministas, aquí seguimos y seguiremos para que cuando se cuestionen los avances históricos volver a demostrar que no nos amedrentan las políticas de odio, que para esto tenemos la clave: derechos, derechos y más derechos feministas.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

1 Comentario

1 Comentario

  1. Fabián del Río Escriche

    15 de enero de 2023 09:17 at 09:17

    Hoy se cumplen 104 años del asesinato de Rosa Luxemburgo. Una mujer que comprendía la necesidad de que las mujeres trabajadoras ganaran terreno en la vida política para conquistar derechos y transformar de raíz nuestras sociedades.

    Recordemos… para que la lucha de esta mujer no caiga nunca en el olvido, y señalemos un futuro a través del legado de Rosa, para que todas y todos seamos de una vez «socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.»

¿QUIERES AÑADIR UN COMENTARIO?

HAZTE SOCIO/A AHORA o para poder comentar todas nuestras noticias

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes