fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LUH NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Opinión

La falta de respeto

La falta de respeto

Nos faltan el respeto. Se han habituado a hacerlo. Ese comportamiento de quienes deberían ocuparse de consolidar las garantías de la convivencia es una grave falta de respeto. Como quienes no investigan las muertes de ancianos en las residencias en los momentos más duros de la pandemia. Inadmisible. Estado de derecho en un entorno que se dice democrático, debería asegurar que la dignidad de las personas no se diluye en eufemismos administrativos ni tras las cadenas de silencio cómplice. Los ancianos que murieron abandonados a su suerte en la oscura soledad de sus cuartos en las residencias, al menos en Madrid, suman 7.291. De ellos, 5.795 por COVID. En todos los casos se les quitó la atención médica.

Pero, recordemos que antes hubo las víctimas del amianto. La colza. El sovaldi. Los accidentes de Spanair. El metro de Valencia. El tren de Santiago. Los enfermos de hepatitis desasistidos por el PP de Feijoo. Por mencionar algunos.

Pero esto viene de lejos. La falta de respeto no es algo novedoso. Como ejemplo los 40.000 fusilados contabilizados durante la represión del primer franquismo tras hacerse con el poder. Se llevó a cabo dentro de la cobertura de una cruzada respaldada por la iglesia católica de entonces. Los verdugos tenían el alma a salvo. Las víctimas el anonimato de una historia inventada. Qué puede esperarse de quienes sienten orgullo por esos crímenes. Aún hoy se celebran.

Resulta paradójico que el terrorismo de Estado siga siendo materia reservada bajo una legislación que lleva la firma de Franco. El socialismo no debería sorprenderse de la desafección creciente que soporta. Ha hecho méritos suficientes para ello.

Es fundamental para lograr una armoniosa relación social entre personas, grupos o comunidades. Debe ser mutuo entre las partes, por lo que la reciprocidad es un requisito. De aquí que para ser respetado es necesario hacer el esfuerzo de comprender a los demás valorando sus intereses y necesidades. Por ello, respetar no supone estar de acuerdo en todo con otras personas o grupos. En democracia, en ese estado de derecho que trae aparejado, se impone tratar de no discriminar a los demás por su forma de vida o las decisiones que adopte dentro de la ley vigente. Sólo los extremistas, xenófobos y homófobos, por ejemplo, cuando agreden a los diferentes cometen una falta de respeto. En ese punto, la justicia debe garantizar que ello no suceda.

Es decir, cuando en una sociedad organizada no se respeta la ley vigente que garantiza la convivencia social, el ajustarse a los derechos civiles, si la justicia no restablece esos equilibrios se convierte en cómplice de la transgresión. La justicia tiene mucho que explicar en relación al respeto. Las llamadas “cloacas del Estado” siguen funcionando. Recordemos el dicho popular entre abogados: “Un buen abogado conoce las leyes, pero los mejores abogados conocen a los jueces”. El no perseguir a los notorios delincuentes, sean estos los que sean, aludiendo a legalidades nítidamente antidemocráticas, es el huevo de la serpiente de la corrupción.

Porque convengamos, la inequidad con la que se tratan muchas causas es sospechosa. Por ello la brecha de la desigualdad es una falta de respeto. El incumplimiento del contrato social entre los ciudadanos y sus representantes otra. Los abusos tarifarios por posiciones dominantes en mercados monopólicos, energía, por ejemplo, más falta de respeto. En suma, nos preocupan las escuchas. Pero sólo son la expresión más clara de la falta de respeto en la que estamos y de la que no saldremos si no actuamos civilmente para combatirla.

La estúpida complacencia que nos trajo hasta aquí puede ser la antesala a la mayor regresión en derechos de esta fallida experiencia política llamada España. Ha sido una colosal falta de respeto.

Es tú responsabilidad que esto se corrija.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

Click para comentar

¿QUIERES AÑADIR UN COMENTARIO?

HAZTE SOCIO/A AHORA o para poder comentar todas nuestras noticias

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes