fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LUH NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Opinión

Las prerrogativas y la vulneración de los valores democráticos

Al parecer un sector no menor de la clase dirigente de este país puede hacer lo que le venga en gana. Los diputados del “sentido de Estado” se lo permiten. Pedro Sánchez intenta disimularlo, aunque la realidad se le impone una vez sí y otra también. Hacen uso de prerrogativas inaceptables en nuestros días. Entonces, entiéndase por prerrogativa “al privilegio, gracia o exención que se concede a alguien para que goce de ello, anejo regularmente a una dignidad, empleo o cargo”.

De allí que, para disimular esos privilegios, se haya puesto en marcha una campaña de declaraciones y propuestas más o menos pintorescas, aunque poco o nada efectivas, para resolver los acuciantes problemas de la gente. En tanto, la oposición real a los poderes del statu quo, aguardan que la realidad deje a cada uno al desnudo. Esta pasividad es peligrosa para los propios equilibrios del escenario ideológico español.

Serán unos meses duros y probablemente calientes. La evidencia del uso de prerrogativas puede manifestar la sensación de impunidad que domina a los herederos de las ventajas de la denominada “transición”. Caso menor, aunque ilustrativo puede ser la polémica desatada por los tratamientos judiciales dispares según se trate. En especial, por la banal fragilidad de los argumentos esgrimidos para ocultar los abusos.

Se ha implantado las costumbres de la “huída” o “autoexilio”, o de la no asunción de responsabilidades para los casos de imputados por corrupción. El “yo no sabía”. Otra modalidad es la de montar campañas de victimización de los presuntos corruptos. En medio de este espectáculo bochornoso tenemos a una Fiscalía General más preocupada por proteger a personajes cuestionables, que hacerlo con los españoles más vulnerables. Es inaceptable que en las condiciones en las que se haya este país, se esté exhibiendo ese nivel de impúdica utilización de los recursos de todos. Tampoco se puede dejar pasar como ejemplo de las prerrogativas que se le dan a los amigos del poder en los ámbitos judiciales. El juez Castro y su honestidad lo dejaron claro. La inviolabilidad es otra prerrogativa insoportable frente al abuso delictivo en el ejercicio del cargo.

Tomemos por caso otra una prerrogativa del tipo “cuestión de Estado”. El BOE recogió el acuerdo entre España y Arabia Saudí que le otorga la prerrogativa sobre protección mutua de información clasificada en el ámbito de la defensa. Este, fue firmado en septiembre de 2016 pero que entró en vigor el mes de agosto de 2017. Este pacto sustituye a un memorando aprobado en 2011 sobre la misma materia. El acuerdo, de cinco años, “se prorrogará de forma anual si ninguno de los dos países se opone a ello”. Este acuerdo se refiere expresamente a la contratación y subcontratación entre países. Recordemos la denuncia de Amnistía Internacional, en marzo de aquel año, afirmando que España vendía armas a Arabia Saudí para ser usadas, según ella, en la “guerra de Yemen, donde se han producido violaciones del derecho internacional en ataques a civiles”. Debe saberse, a pesar de lo que se evite esclarecer, que España vendió a Arabia Saudí armas por un monto no inferior a los 116 millones en 2016. Esto, según el Informe de exportaciones del Ministerio de Defensa.

De las consecuencias que muchos derivan de estos actos, nada se dice. De los negocios del tráfico de armas, menos. Son ámbitos que disfrutan de prerrogativas. El caso que destaca por encima de todos fue el de la familia Franco y su gestión del Pazo de Meirás. Las irónicas declaraciones del actual lider del PP, y entonces presidente de la Xunta de Galicia a la Cadena Ser, dejaron a las claras las prerrogativas: “No vamos a utilizar mecanismos franquistas para conseguir un bien que el ordenamiento jurídico actual protege de acuerdo con su titular registral”. El señor Nuñez Feijóo, cuya custodia de los fondos artísticos pertenecientes a las Cajas Gallegas debe investigarse, no considera los antecedentes coactivos del carácter de botín de guerra que algunos atribuyen a la apropiación que se hizo del Pazo. Prerrogativas. La lista sería interminable.

Las prerrogativas son una muestra de la vulneración de los valores democráticos por parte de estos defensores de amnistías fiscales, de los sobrecostes en las contrataciones públicas o de las injerencias en una justa administración de la justicia en España. Estos, que están fracturando a nuestro país más que cualquier aventura nacionalista, serán los responsables del incierto futuro que nos aguarda si no lo remediamos. Porque las prerrogativas son nítidamente totalitarias y, por ende, antidemocráticas. En cualquier caso, excesos en el ejercicio del poder, inadmisibles en las actuales circunstancias que soportan los españoles.

Estamos en la puerta de la caverna de la Historia. Tú verás qué deseas.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

Click para comentar

¿QUIERES AÑADIR UN COMENTARIO?

HAZTE SOCIO/A AHORA o para poder comentar todas nuestras noticias

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes