Las bajas específicas acordadas por la Seguridad Social e Igualdad se configuran como un tipo de incapacidad temporal que, al igual que cualquier otra baja, debe ser otorgada y estar bajo supervisión médica y no llevará asociada un máximo de días como se propuso en un principio. Serán bajas financiadas desde el primer día por la Seguridad Social y no requerirán periodo mínimo de cotización a diferencia de las enfermedades comunes, que exigen un periodo mínimo de 180 días en los cinco años previos.