fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LUH NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Opinión

Si Trump gana, la democracia pierde

El propio Santiago Abascal se ha apresurado a apoyar al presidente estadounidense en su ofensiva contra los derechos civiles y la democracia

La revuelta social que sacude Estados Unidos estos días ha sido contestada por el presidente Donald Trump con nada menos que referencias a la época segregacionista e incitaciones al odio y la violencia. Desde su llegada al poder en 2016 el panorama internacional ha visto cómo se multiplicaban los ultras como él en numerosos países e incluso gobiernos. Una posible reelección en las presidenciales de noviembre podría suponer una grave amenaza a los consensos democráticos y multilaterales en todo el mundo.

Desde que comenzaran las protestas por el asesinato de George Floyd a manos de un policía blanco de Minneapolis el pasado 25 de mayo, se han visto acontecimientos inéditos en el país desde finales de los 60 y años 70. La tristeza y la rabia por su pérdida pronto tomaron algunas zonas de la ciudad que acabaron sumidas en llamas, incluyendo la comisaría de policía a la que pertenecían los perpetradores.

Y éstas, a su vez, se extendieron a otras ciudades del país como Los Ángeles, Detroit, Washington o Nueva York. Los hechos han sido respondidos con el despliegue de la policía antidisturbios y de la National Guard en varios Estados, que han dejado numerosas imágenes de violencia y abusos policiales.

Lejos de llamar a la calma y escuchar los reclamos de justicia del movimiento, Trump ha sacado a relucir su cara más agresiva e incendiaria. Primero, con un tweet en el que proclamaba que “cuando empiezan los saqueos, empiezan los disparos” (“when the  looting starts, the shooting starts”), una amenaza que recordó a las declaraciones que hizo un sheriff de Miami durante las revueltas que vivió la ciudad en 1967, el año del long, hot summer.

En respuesta a la concentración que hubo ese mismo día a las puertas de la Casa Blanca, el sábado declaraba “Tonight, I understand, is MAGA NIGHT AT THE WHITE HOUSE???” (“Esta noche, entiendo, es la noche del “MAGA” (Make America Great Again) en la Casa Blanca???”), en lo que aparentemente era una llamada a sus bases sociales para salir a contramanifestarse. Y el domingo anunció su intención de incluir a la Antifa en la lista de grupos terroristas internacionales, culpando al grupo de activistas de alentar la ira en las protestas.

El mandato de Donald Trump se enmarca en un periodo internacional caracterizado por una oleada de reaccionarismo y autoritarismo en varios lugares del mundo. Desde su llegada al poder, se han multiplicado los ultras como él en países como Brasil, Filipinas o la India, donde gobiernan, pero también en muchos otros donde hay una mayor o menor presencia de fuerzas parlamentarias. El propio Santiago Abascal se ha apresurado a apoyar al presidente estadounidense en su ofensiva contra los derechos civiles y la democracia en el país. Una nueva victoria de Trump en las urnas podría poner en grave riesgo el Estado de derecho y las bases de la democracia, pero no solo la estadounidense, sino también la internacional.

 

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

Click para comentar

¿QUIERES AÑADIR UN COMENTARIO?

HAZTE SOCIO/A AHORA o para poder comentar todas nuestras noticias

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes