fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LUH NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

El Megáfono

Votar a las derechas en barrios obreros

Ocurre: la cosa tiene mala explicación, además de mala leche. Cuesta aceptar que se favorezca con el voto a quien te sodomiza.

Podría explicarse por el machaque mediático. Se dice que el poder extiende maliciosos marcos culturales que ablandan las meninges y devienen en tontuna ideológica. En estos tiempos de soledad se ha depurado la precisión de las técnicas comunicativas que dirigen sus flechas al corazón de la emoción y nunca fallan.

Pero intuyo que hay algo más. No podemos desdeñar la particular línea histórica española, tan castiza. Se cansa uno de oír siempre los mismos apellidos, ver los mismos caretos, personajillos que no abandonan la primera línea televisiva porque han heredado el famoseo de sus padres, como si Franco siguiera vivo y aquí nunca hubiera habido Transición. En esto, como las familias infelices, la derecha española experimenta matices propios. No padece esa "grandesse" de la que se reviste la derecha francesa. Por mucho que lo intente no encuentra el postín que aportó la Revolución burguesa. Muchos de nuestros liberales acabaron siendo aristócratas. El obrero francés cuando vota a la derecha olisquea una tradición altanera edulcorada de boquilla social, pero en nuestro país no se vota a los Tercios de Flandes sino que se da el voto directamente al señorito. Ya hay datos y comportamientos filmados y a la luz del día para que todos conozcan la índole de estas derechas, que méritos les sobran.

El obrero de barrio que vota a la derecha acude a las urnas como si no existieran diferencias sociales, ignorante de que la política económica no es otra cosa que el reparto del PIB. Hace el trayecto a su colegio electoral con el mismo espíritu de los que van a misa, llevando en la cabeza varias ideas confusas pero paladeando en su interior una gran paz emocional. Intuye el maltrato a los suyos, pero eso ha ocurrido siempre y a él ahora le envuelve un halo de sensatez. Por media hora se siente buen ciudadano. Por supuesto que le suenan cosas, que si España se rompe, que si se pone en la calle a terroristas, que todos los políticos son iguales y que si de todas las maneras van a robar, pues mejor que roben los de siempre, que aquí lo que hace falta es que la empresa funcione..., pero son ideas que le pesan poco, como las que se adquieren por temporadas. Lo que le da seguridad es una idea que apenas logra verbalizar. Un votante del PP, alicatador jubilado, a quien estimo y tengo por buena persona me dijo una vez: "Les voto porque son los que tienen el dinero y por tanto los únicos que pueden dar algo."

Quevedo lo dijo más bonito, pero menos claro: "Quien lo tiene al lado (se refería al dinero) es hermoso aunque sea fiero"
En esta idea se asoma un fondo de esclavo, pero da seguridad. En la afirmación de que a quienes corresponde gobernar es a los que tienen el dinero, que son los de siempre, lo conocido, se resume la ideología del desclasado. Los marcos culturales en unos tiempos sin lírica hacen el resto, porque la derecha además de no soltar la espada ahora también se quiere apropiar de la canción, de la que hablaba León Felipe. Sabe y tiene medios para instalar en el lenguaje interior píldoras como estas: "la izquierda no tiene conocimientos para dirigir un país", "los harapientos no pueden hacer otra cosa que chupar", "seremos fascistas, pero sabemos gobernar".

Nuestra clase social ha soportado demasiadas batallas para que la derecha desconozca el sustrato sobre el que arraigan sus exabruptos. Tienen todo, dinero, micrófonos, instituciones, mercenarios. También quieren a los serviles. No es nuevo. Lo saben, por eso no disimulan su condición de señoritos: desvergonzados, castizos, qué importa. Están seguros de que no les restará votos.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

2 Comentarios

2 Comments

  1. Lucía Draín

    18 de abril de 2022 19:47 at 19:47

    ¿Y para qué me ha servido votar a Podemos durante años? …

    Como votante antifascista de Podemos estoy desolado. Ni una palabra por la neutralidad de España. Todo lo contrario, en su lugar, un mensaje hipócrita de pacifismo mientras se apoya a la Ucrania nazi y se colabora con los montajes bélicos de propaganda de EE.UU. y Reino Unido (Bucha, Kramatorsk, Mariupol).

    Ni una palabra sobre la neutralidad, qué pena … Podemos, PSOE la misma merda es.

  2. mariano tomas Fuentes Alvaro

    20 de abril de 2022 11:27 at 11:27

    Ya con muchos años no me extrañan determinadas cosas de esa gente que antes estaba orgullosa de ser clase obrera y hoy definirles así es una ofensa. Se solazan considerandose clase media y sí se miraran en el espejo verian que aqui y ahora solo son trabajadores, obreros aunque no les guste la palabra, que forman parte de un rebaño que se nutre de migajas. Lo de CULTURA Y LA EDUCACION, viendo las Teles y los medios escritos, tiene un nivel de echarse a llorar pero ello no es nuevo pues las élites, económicas y financieras, desde tiempos que se pierden en la historia «manejan» para que eso siga tal cual.De ahi que lo ocurrido con Ayuso en lo que fue el cinturon rojo de Madrid, no fue insolito pues salvo el periodo republicano, en el que no dejó de haber sus más y sus menos, los de a pie han seguido gritando lo mismo que aquellos madrileños que recibieron a Fernado VII con aquello de «Viva las cadenas».
    Y como muestra un botón ha siso revelador del nivelazo de la ciudadania el verlos ufanos aplaudiendo desde sus ventanas a las gentes de la Sanidad, eran numerosos pero anomalo el apoyo real. Engañoso y trivial pues cuándo se ha salido a la calle a defender publicamente la Sanidad lo que visto es que casi todos los asistentes eran profesionales de la medicina y unos pocos, poquisimos, ciudadanos de a pie. Y pacientes y/o familiares que suelo ver en el Consultorio médico pues pocos, muy pocos.España democratica y cañi, los tiempos no pasan.

¿QUIERES AÑADIR UN COMENTARIO?

HAZTE SOCIO/A AHORA o para poder comentar todas nuestras noticias

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes